Actividades 2008

Vía verde del Guadiana

El Granao - 25 de octubre de 2008


Tal y como teníamos previsto, nos fuimos en autobús hacia la localidad onubense de El Granao, para realizar un tramo de la Vía Verde del Guadiana, con lo que acortamos el tramo de 17 kilómetros en la mitad aproximadamente; aunque tenemos un tramo de algo más de 3 kilómetros desde el pueblo hasta alcanzar la vía verde, yendo por el camino de Los Calizos, conocido por los lugareños como el camino de la Rabida, que nos dirige hacia la ermita Estrella de la Montaña.

    

Salimos de El Granao por la carretera que parte hacia el Puerto de la Laja. A unos 200 metros en la derecha de la carretera, en frente del campo de fútbol, sale un camino de tierra ascendente que nos lleva hasta la ermita, continuando por la derecha hasta llegar a unas pequeñas casas donde nos encontramos con una bifurcación, debiendo tomar el camino de la izquierda entre paredes de piedras y con una chumbera que nos señala el camino.
  Pudimos ver varias granjas de crías de cerdos.
  A poca distancia nos encontramos con la vía verde, que tomamos a la izquierda, siguiéndola durante unos kilómetros. Tras pasar bajo el puente romano nos encontramos con la carretera del Puerto de la Laja y, justo enfrente, continúa el último km, que comenzaremos, tras pasar por un pequeño túnel, que nos tiene la grata sorpresa a su salida de una espectacular vista del río Guadiana.

    



La vía verde continua paralela al río permitiéndonos ver el país vecino y un meandro que permitió la construcción del puerto que podemos disfruta desde el camino y encima de este la pequeña y tranquila aldea del Puerto de la Laja. Se pueden apreciar los depósitos del mineral que veremos más de cerca tras reponer fuerzas en una zona de de descanso cercana al pueblo.

Recorrimos varias calles de la localidad que nos permitieron confirmar la tranquilidad, sosiego y paz que predominan en el lugar.
  Después volvimos a El Granao, donde tras disfrutar de la feria-exposición de artesanía que se celebraba, y recorrer algunas de sus calles, tomamos cafelito y nos volvimos a Sevilla, esta vez por la carretera del El Almendro y enlazar con la A-499, que nos llevó más rápido y más cómodo a la autovía.

En esta ocasión fuimos veintidós personas y en un bus de veintiséis plazas.

GRUPO SENDA