Actividades 2016

Caminito del Rey

Ardales (Málaga) - 13 de mayo de 2017


La climatología no solo nos permitió realizar esta esperada salida, sino que además nos facilitó una jornada ideal para el senderismo.

En esta ocasión solo pudimos realizar la salida quince Compañer@s, ya antes la realizaron nueve y algunos más que no pudieron esperar a la oportunidad.


También a esta salida asistieron cuatro Compis más que realizaron el plan B y también disfrutaron de los paisajes que rebosan por esta zona del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes.

Comenzamos la ruta por el camino corto que se inicia por un túnel y que tras caminar un por un paraje cercano a la ribera del embalse de Gaitanejo llegamos a la caseta de control de entrada, donde nos dieron un pequeño susto ya que no permitían la entrada sin el calzado apropiado, por lo que a una de nuestras Compis le dieron una solución apropiada y calzó unas deportivas rosas con un encanto especial.

A los pocos metros de comenzar llegamos al inicio de las pasarelas que colgadas en las paredes del desfiladero nos permitían ver el río Guadalhorce desde una perspectiva de vista de pájaro que ocasiones superaban los cien metros de altura, pero aun así nos sorprendían las aguas turquesas del río, e incluso en ocasiones era tan estrecho que las paredes solo se distanciaban pocos metros.

Las cámaras de fotos no dejaban de lanzar sonidos de disparos que se dirigían en todas las direcciones, aprovechando las poses y presencias de los compañeros. No había rincones que no fueran preferentes para inmortalizar.

Pero tras el primer tramo de pasarelas y un recorrido por zonas que nos permitía comprender las dificultades que tuvieron que superar los primeros constructores de esta obra colosal, única e impresiónate, llegamos al segundo.

Si el primero fue fascinante, este tramo fue alucinante, que fácil nos resultaba caminar por el tablado de la pasarela y ni siquiera nos podíamos imaginar la dificultad el gran trabajo realizado.

Alucinante e imprevisible la sensación de vacío al pisar en la zona, aunque sólida y firme, con la vista del fondo lejano que veíamos bajo nuestros pies.

Cualquier tramo por la que discurríamos nos daba nuevas sensaciones y la expectación de lo que nos depararía el Caminito tras la próxima curva.

Nos pareció corto, aunque nos llenó de satisfacción la ruta realizada al llegar al puente colgante que nos trasladaba al último tramo, no sin darnos una nueva excitación al ver y sentir como también nos despedía meciéndonos a nuestro paso, como si nos diera la despedida y un hasta pronto.

Estoy seguro que cada un@ de nosotr@s podrá definir las emociones sentidas de una forma distinta, pero también de asegurar que la opinión unánime es la de definir esta ruta como indescriptible en cuanto sensaciones diferentes a cualquier otra realizada.

No negamos el poder repetirla si se presenta la ocasión.

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